Viajar con niños a Alemania

Si se mantiene una planificación flexible y se involucra en ella a los pequeños, viajar por Alemania con críos es un juego de niños. Además, los peques son la excusa perfecta para subir a esa montaña rusa que uno desea en secreto o para adentrarse a los paisajes de cuento de los hermanos Grimm.

Alemania para niños

¿Viajar por Alemania con niños? Se pasará de maravilla. Los pequeños ya habrán visto en las ilustraciones de los cuentos muchas de las cosas que hacen tan especial a este país: palacios cautivadores y castillos envueltos en leyendas coronan las montañas; ciudades medievales y pueblos con casas de entramados de vigas de madera que permiten transportarse siglos atrás; islas y ríos serpenteantes; y bosques oscuros y profundos que encienden la imaginación. He aquí la cuna de los hermanos Grimm y sus inolvidables cuentos. Si se sigue la Ruta de los Cuentos de Hadas se podrá ver el castillo de la Bella Durmiente y bailar al son del flautista de Hamelín.

Además, las ciudades tienen muchos entretenimientos infantiles: museos interactivos, imaginativos parques, espectáculos de marionetas, piscinas al aire libre y zoológicos.

Las oficinas de turismo facilitan información sobre atracciones, instalaciones para el cuidado infantil y pediatras que hablen inglés. De necesitar un canguro, se puede pedir consejo al personal del hotel.

Dar el pecho en público es habitual, aunque las mujeres son discretas. Rara vez hay cambiadores en los servicios de los restaurantes, pero algunos locales de comida rápida tienen uno en el lavabo de señoras.

Actividades al aire libre

La naturaleza alemana brinda infinitas actividades. Las oficinas de turismo recomiendan los senderos mejor señalizados para las familias y aquellos aptos para cochecitos, o pueden poner en contacto con un guía local. También informan sobre actividades infantiles, como yincanas con GPS, safaris para ver fauna y caminatas por el campo.

A los amantes del agua les encantarán las playas alemanas, que están limpias y normalmente no tienen grandes olas ni corrientes peligrosas. La temperatura del agua raras veces supera los 21°C pero la de los lagos es un poco más cálida. En muchos hay una económica Strandbad (piscina) con vestuarios, zonas de recreo, toboganes, mesas de ping-pong, restaurantes o botes de alquiler. El kayak garantiza diversión a los pequeños de siete años en adelante. Y se organizan breves excursiones o salidas de varios días que combinan remo y acampada.

En Alemania se practica mucho el ciclismo, con rutas seguras y bien señalizadas que orillan lagos y el litoral, cruzan bosques y suben montañas. Casi todas las compañías de alquiler tienen bicicletas infantiles y recomiendan rutas que pueden gustar a los niños.

Todos los centros de esquí tienen escuelas con instructores políglotas (usualmente, en inglés). Para los menores de 10 años hay centros más pequeños en el Bosque Bávaro o la Selva Negra, donde es fácil desplazarse; ofrecen mejor relación calidad-precio que destinos alpinos más grandes como Garmisch-Partenkirchen. Naturalmente, todos brindan abundante diversión fuera de pista: raquetas de nieve, trineos, caminatas y patinaje sobre hielo.

Museos

Alemania está llena de museos aptos para niños, que estimulan su joven imaginación u ofrecen actividades interactivas y amenas. El Schwarzwälder Freilichtmuseum, en la Selva Negra, o el Freilandmuseum Lehde, en el bosque del Spree, son sitios divertidos al aire libre donde aprender cultura tradicional. Colonia tiene el Schokoladen Museum (Museo del Chocolate); Núremberg, el Spielzeugmuseum (Museo del Juguete) y Múnich, el Deutsches Museum (Museo Alemán). Berlín triunfa con su Museum für Naturkunde, sede del oso disecado Knut y de los gigantes del Jurásico en la sala de los dinosaurios, y por la magia interactiva de la ciencia y la tecnología en el Deutsches Technikmuseum. Cada vez hay más audioguías para niños, y el personal organiza actividades para los pequeños, aunque suelen ser en alemán.

Parques temáticos

Facilitan muchas diversiones y emociones. El mayor del país es el Europa-Park, cerca de Friburgo, que cuenta con suaves atracciones de feria para los más pequeños, aterradoras montañas rusas para los adolescentes y el Euromaus, su ratoncito mascota. También hay ocho acuarios SeaLife, con actividades, tanques donde puede tocarse a los peces o darles de comer. En Ulm, Legoland ofrece espectáculos, atracciones de feria y un mundo en miniatura construido con millones de piezas de Lego, mientras que el Ravensburger Spieleland es como un juego de mesa hecho realidad; también hay uno a cubierto en Berlín. A los niños más mayores quizás les seduzcan los parques de cine, como el Filmpark Babelsberg de Potsdam, con actuaciones de especialistas, visitas entre bastidores y la posibilidad de ver a algún actor.

Comer fuera

Los restaurantes reciben bien a los niños, siempre que no alboroten mucho. Los sitios más adecuados son los cafés, bistrós, pizzerías o Gaststätten (posadas). Suele haber tronas y puede que el camarero lleve al viajero un paño húmedo al final de la comida para limpiar los dedos pringosos.

Muchos restaurantes informales ofrecen un limitado Kindermenü (menú infantil) o Kinderteller (platos para niños). Entre estos últimos se cuentan el Schnitzel mit Pommes (escalope con patatas fritas), la Bratwurst (salchicha), Nudeln mit Tomatensosse (espaguetis con salsa de tomate), Spätzle (fideos de huevo) o Käsespätzle, versión alemana de los macarrones con queso. Los Maultaschen, una especie de raviolis, también están bien. Las pizzerías son baratas y están por todas partes.

Alemania es fabulosa para tomar tentempiés. Los centros comerciales tienen plantas de restauración, en los grandes almacenes hay cafeterías de autoservicio y los mercados agrícolas tienen puestos de comida. Los bocados más populares son el Bratwurst en bocadillo y el doner kebab. Y no faltan cadenas de comida rápida internacional. El ketchup se paga aparte.

Hay comida para bebés, leche maternizada, de vaca y de soja, y pañales en farmacias y supermercados.

Bebidas

El agua del grifo es buena, pero casi todos los cafés y restaurantes son reacios a servirla o se niegan a hacerlo, en cuyo caso se aconseja pedir una Mineralwasser (agua mineral), ya sea mit Sprudel (con gas) o ohne Sprudel (sin gas). La mezcla de zumo y agua mineral con gas (Schorle) es habitual y refrescante.

Descuentos infantiles

Muchos museos, monumentos y atracciones son gratis para menores de 18 años, pero el corte de edad varía. En general los menores de cinco no pagan. Casi todos los sitios ofrecen descuentos para familias.

Hay descuento para niños en transporte público y circuitos, donde suelen pagar la mitad, a veces menos. Algunos hoteles, incluidas muchas cadenas internacionales, tienen tarifas reducidas para niños o no cobran nada si no superan cierta edad (que varía de tres a 16 años) y duermen en la habitación de sus padres sin cama extra. Con la Kurtaxe (tasa turística) que cobran muchos complejos turísticos se obtiene una Gästekarte (tarjeta de huésped) que da derecho a transporte local gratis y entrada gratuita a museos, piscinas y atracciones.

Imprescindible

Actividades al aire libre

  • Selva Negra Salir de excursión, ir en bicicleta, esquiar, salir en trineo y en raquetas de nieve por bosques interminables.
  • Bosque del Spree Navegar por los canales de esta reserva de la biosfera de la Unesco en piragua, kayak o chalana.
  • Sylt Esta isla azotada por las olas del mar del Norte es ideal para practicar surf, windsurf o montar a caballo.
  • Alpes Bávaros Para vivir un momento a lo Heidi o lanzarse por las pistas en invierno.
  • Lago Constanza Un imán para familias, donde se puede caminar, pedalear, ir en kayak o en barca hasta Suiza y Austria.
  • Rügen Playas protegidas en el mar Báltico y caminatas en familia por los acantilados de caliza y a través de encantadores hayedos.

Parques de atracciones

  • Europa-Park Enorme parque de atracciones temático (Europa), con rápidas atracciones y un ratón como mascota.
  • Märchengarten Discreto parque dedicado a los cuentos de hadas en Luisburgo.
  • Steinwasen Park Parque forestal cerca de Friburgo con atracciones, fauna alpina y un puente colgante.
  • Ravensburger Spieleland Inspirado en los juegos de mesa. Organiza carreras de patos de goma gigantes y concursos de ordeñar vacas.
  • Feenweltchen (Mundo de las Hadas; adultos/reducida/familiar 6/5/14,50 €, entrada combinada con gruta 12/10,50/29 €; 9.00-18.00 may-oct) Un mundo mágico en Saalfeld.
  • Playmobil En Núremberg, a los niños les encanta ver los juguetes a gran tamaño.

Aviones, trenes y automóviles

  • Nürburgring (www.nuerburgring.de) El legendario circuito automovilístico.
  • Technik Museum Un Boeing 747, un submarino y un transbordador espacial en Speyer.
  • Deutsches Technikmuseum Gigantesco santuario a la tecnología en Berlín.
  • Phaeno Exposiciones y experimentos científicos en Wolfsburgo.
  • Miniatur Wunderland En Hamburgo, uno de los ferrocarriles en miniatura mas grandes del mundo.
  • Deutsche Bahn Museum Atracciones ferroviarias en Núremberg.

Antes de partir

Alojamiento

Muchos hoteles tienen habitaciones familiares con tres o cuatro camas, grandes dobles con sofá cama o estancias contiguas. Casi todos facilitan cunas, a veces previo pago. En algunos, los menores de 12 años se hospedan gratis o a precio reducido.

El alojamiento en granjas (Urlaub auf dem Bauernhof) es habitual. Es discreto y económico. Una alternativa son los Heuhotels (“hoteles de heno”), que ofrecen la opción de dormir en un granero. Para más información, véase www.heuhotels.de. También hay mucha oferta de acampada, pero en verano los mejores lugares se reservan con mucha antelación.

Los albergues de Hostelling International (DJH Hostel) tienen cuartos familiares y organizan actividades, pero los independientes tienen un ambiente más fiestero.

Cómo moverse por Alemania con niños

Los niños menores de 12 años o de menos de 1,5 m de estatura deben sentarse en los asientos traseros de los automóviles (taxis incl.) y utilizar una silla infantil o elevador. Las compañías de alquiler ofrecen, a veces, gratis las sillas infantiles pero hay que reservarlas con antelación.

El tren es un modo estupendo de viajar. Los menores de 15 años viajan gratis si los acompaña al menos un progenitor o abuelo, pero los nombres de los niños de entre 6 y 14 años deben registrarse en el billete del adulto. Los menores de 6 años siempre viajan gratis y sin billete.

Los trenes de alta velocidad ICE tienen compartimentos para familias (Kleinkindabteil) equipados con mesas, sitio para el carrito, toma de electricidad y, en ocasiones, un cambiador. Hay que reservar con antelación.

La reserva de butaca para familias (Familienreservierung) cuesta un precio fijo de 8 € para dos adultos y hasta tres niños.

Webs útiles

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